Cómo reducir el peso de las imágenes de tu web
Última actualización: 4 de junio de 2026
Las imágenes suelen ser lo más pesado de una página web. Una sola foto sin optimizar puede pesar más que todo el código del sitio junto. Eso hace que la página cargue lento, que los visitantes se vayan y que Google la posicione peor (la velocidad es factor de ranking y parte de las Core Web Vitals). La buena noticia: optimizar imágenes es la mejora de rendimiento más fácil.
1. Redimensioná a la medida real
No sirve de nada una imagen de 4000 px si se muestra en un recuadro de 800 px. Bajá el lado mayor a lo que realmente se ve: 1920 px para imágenes a ancho completo, 800–1200 px para imágenes dentro del contenido, 400 px para miniaturas.
2. Usá WebP
Para la web, WebP es casi siempre la mejor opción: 25–35% menos de peso que JPG con la misma calidad, y lo soportan todos los navegadores modernos.
3. Calidad 75–85%
En pantalla, una calidad del 80% es indistinguible del 100% pero pesa mucho menos. Reservá el 90–100% solo si la imagen es el producto (un fotógrafo, una galería de arte).
4. Apuntá a un peso por imagen
Una buena meta: que las imágenes de contenido pesen menos de 200 KB y las grandes de cabecera menos de 400 KB. Usá el modo peso objetivo: comprimir a 200 KB o el preset optimizar para web.
Antes de subir cualquier imagen a tu web, pasala por el compresor. Es gratis, no se sube a ningún servidor y te muestra cuánto ahorrás en cada una.
Optimizá tus imágenes ahora en el compresor — podés hacer varias a la vez y bajarlas todas en un ZIP.